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Sociedad
Especialmente educado, jamás se desmoronó ni confesó
Una bacteria mata a los 61 años a Ángel Suárez ´Casper´, líder del crimen de cuello blanco en España

    


Lo que no pudieron hacer decenas de enemigos de bandas rivales lo consiguió una bacteria microscópica aliada con un cáncer este sábado 6 de febrero, a las cinco y media de la tarde, en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Ángel Suárez Flores, alias Casper, conocido líder del crimen de "cuello blanco" en España, moría así a los 61 años de edad, tras un amplio historial delictivo, que incluía robar en verano de 2001 valiosísimas obras de arte en la casa de la multimillonaria Esther Koplowitz.

Ángel Suárez Flores, Casper, líder de una banda que trajo en jaque a la policía española durante dos décadas, hasta que fue  detenido por la Guardia Civil, salió de la cárcel de Soto del Real el pasado 2 de enero por razones humanitarias, para recibir un trasplante de médula con el que intentar salvarse de un cáncer. Se fue a vivir con su mujer y sus hijos a su casa de Madrid, pero a mediados de enero tuvo que ser ingresado para el trasplante.En algún momento una bacteria se introdujo en su cuerpo y terminó con su vida, informa Elcierredigital.com 

Cumplía 89 años de condena tras ser recluido en 2011 por varios delitos de torturas, amenazas, lesiones, tráfico de drogas, detención ilegal y tenencia ilícita de armas, entre otros hechos por apoderarse de cargamentos de droga de otros narcotraficantes mediante métodos violentos, en ocasiones usando disfraces de guardias civiles.La sentencia condenó a otras 15 personas a penas de entre uno y 43 años de prisión. Tenía la calificación de preso FIES, penados a los que se incluye en el Fichero de Especial Seguimiento (FIES) por su supuesta peligrosidad.

Suárez Flores recibió el apodo del famoso fantasma por su habilidad para evitar su detención. Cada vez que la Policía organizaba una operación para atraparlo se esfumaba. Durante gran parte de dos décadas Casper capitaneó el llamado "dream team" del crimen madrileño y también nacional.Comenzó dando grandes golpes como butronero, luego pasó al robo de obras de arte y acabó dando vuelcos de droga. En mayo de 2011, tras 30 años de actividad delictiva, fue detenido en su domicilio. 

Ángel Suárez Flores tenía a sus órdenes una amplia banda, cuyos miembros se dedicaban a misiones diversas. Según los investigadores la banda estaba estructurada en base a tres apartados: Secuestros y extorsiones, tráfico de drogas y butrones y otros delitos, que a su vez, se dividían en secciones varias.

Casper nació hace 61 años en el pueblecito burgalés de Buniel, en concreto el 9 de marzo de 1959. Con su familia emigró siendo niño a Bélgica. Allí empezaron sus delitos, que le obligaron a abandonar este país europeo en 1991 para evitar cumplir una condena de diez años de cárcel por tráfico de drogas. Parte de su familia se quedó por entonces en Bruselas.

En España fue fichado por vez primera en abril de 1986, en Málaga, aunque todavía residía en Bélgica. Lo acusaron de tráfico de drogas, pero quedó libre. En marzo de 1995 fue capturado en Madrid, acusado de contrabando y en julio de 1997 fue acusado de nuevo de tráfico de drogas.A partir de entonces se especializó en delitos que él define de "cuello blanco", delitos para los que, en caso de ser atrapado, las penas fuesen pequeñas pero de tener éxito los beneficios grandes. Se hizo butronero. No reparaba en gastos durante la preparación llegando a gastar 12.000 euros en una sola herramienta y contratando a los especialistas más caros. Su banda fue la primera en usar en España perforadoras con brocas diamantadas para abrir las cámaras acorazadas y sofisticados sistemas electrónicos para inhibir las alarmas de los bancos.

Iniciado en la delincuencia en Bélgica, a donde emigró con sus padres, fue jefe de la banda que tiroteó al abogado José Emilio Rodríguez Menéndez y montó varias empresas donde invertir y blanquear, antes de robar una colección de arte a Esther Koplowitz

Pero sus tropiezos con la Justicia comenzaron realmente en junio de 1999, en Madrid, al ser detenido como jefe de la banda que había tiroteado al abogado José Emilio Rodríguez Menéndez por encargo de su esposa Laura Fernández.

 Ángel Suárez Flores, alias Casper.

Cuando era detenido Suárez siempre mostraba la misma cara ante los policías que le interrogaban. Especialmente educado, jamás se desmoronó ni confesó ninguno de los delitos que se le imputaban, aunque sí reconoció ser encubridor en el intento de asesinato de Rodríguez Menéndez. 

Suárez Flores montó varias empresas donde invertir y blanquear, la primera fue una empresa de instalación de alarmas en vehículos, Seguridad y Sonido Automóvil. Luego fue socio de Sues Impor Expor, dedicado supuestamente al comercio de artículos de madera y administrador de Berlin Cars Import,  que se encargaba de la compra y venta de vehículos de lujo y de L´Espace Viva, ubicada en el madrileño Paseo de la Castellana. Los investigadores probaron también que la banda de Suárez llegó a blanquear más de 500 millones de pesetas a través de una administración de lotería de la localidad valenciana de Manises.

Como butronero fue investigado por el robo en el Banco Popular de Yecla (Murcia) donde se llevaron, en la nochebuena de 1998, un botín de unos cuatro millones y medio de euros. Pero no se pudo demostrar que el trabajo era suyo ni tampoco el butrón en otra entidad bancaria de Murcia capital.

El robo de 17 cuadros y 2 esculturas de la colección Koplowitz
Posiblemente su acción criminal con mayor repercusión mediática y que curiosamente menos pena le acarreó fue robar en el verano de 2001 19 obras de arte en la casa de la multimillonaria Esther Koplowitz, entonces principal propietaria del grupo de construcción e infraestructuras FCC. La Policía le tendió una trampa haciéndose pasar por un comprador de cuadros sin escrúpulos y Casper y su socio Juan Manuel Candela, alias Napo y Candelas, cayeron en la trampa. La banda de Casper se había llevado 17 cuadros y dos esculturas sin forzar ni una cerradura.
 Los cuadros de Esther Koplowitz recuperados por la Policía.
En junio de 2002 se recuperaron 10 de las 19 obras. Entre ellas, las de El columpio, de Goya, así como otras de Sorolla, Al baño Valencia, y Las tentaciones de San Antonio, de Brueghel. Fue gracias a una operación policial efectuada en junio de 2002 en un hotel de la calle del Capitán Haya. Cásper y Candelas se disponían a vender en ese momento una de las obras de la colección. Con posterioridad, los investigadores policiales recuperaron el resto de las obras. Como los ladrones no podían vender los cuadros fácilmente la policía se inventó a mister Mike, en colaboración con el FBI, y puso una trampa. El viernes 21 de junio de 2002 culminó la operación Cuba con la detención de los cerebros de la trama y la recuperación de diez de los cuadros robados.

Entre las 19 obras robadas a la entonces principal propietaria de FCC figuraban el columpio, de Goya, así como otras de Sorolla, Al baño Valencia, y Las tentaciones de San Antonio, de Brueghel.

El 21 de junio de aquel ño Casper y Candela picaron el anzuelo de la Policía y acudieron a una cita con un supuesto comprador americano y un experto en arte en el hotel Meliá Castilla de Madrid, después de un mes de arduas negociaciones. Toda la zona estaba tomada por policías disfrazados de barrenderos, vendedores de la ONCE y taxistas.
Candela acudió a la cita con “Las tentaciones de San Antonio”, de Brueghel, debajo de brazo y envuelto en unas bolsas negras de basura, por el que los falsos compradores iban a pagar un millón de dólares. En total, iban a pagar doce millones por diez cuadros. Los otros siete iban a venderlos a un mafioso de Europa del Este.
En aquella ocasión, todos los detenidos aceptaron una condena pactada de un año de cárcel, tras llegar a un acuerdo con el fiscal, por el robo de los cuadros aunque para la organización de Casper aquel fue el comienzo del fin, después de veinte años de eludir a la policía que perseguía la banda por numerosos delitos y acabó recuperando todas las obras de arte.
Vuelcos de droga
Pero en 2012 el juez Eloy Velasco lo procesó por medio centenar de delitos, junto con otros 27 miembros de su organización. Entre todos se les acusó de más de 450 delitos, entre ellos, tráfico de drogas, secuestro, lesiones, robo con violencia, mutilación o amputación de miembros, extorsión, tenencia ilícita de armas, allanamiento de morada, asociación ilícita, blanqueo de capitales o contra la salud pública.
Cásper fue condenado a 89 años de cárcel. La organización que había montado se había especializado en dar vuelcos, robar cargamento de droga a otros narcos para revenderla, con métodos extremadamente violentos. Posteriormente, la Sala de lo Penal del Supremo rebajó esa pena a varios de los acusados al considerar que uno de los delitos de lesiones sufridas por un testigo protegido merecía una pena de cinco años en lugar de seis. Además, se condenó a penas de prisión de entre uno y 43 años a otras 15 personas integrantes de esta banda. Casper estaba en prisión provisional desde el 14 de mayo de 2011 por liderarla.
Durante el juicio, Casper negó utilizar este alias, si bien reconoció haber cometido delitos de "cuello blanco". Insistió en que no era responsable de ordenar secuestros ni malos tratos. "Nunca en mi vida he participado en un hecho violento", llegó a decir durante la vista oral. 
Desde hacía unos año,s Ángel Suárez Flores, alias Casper, alias El Padrino y alias El Capo Sibarita, se movía por la cárcel de Soto del Real enganchado a una máquina con ruedas que le proporcionaba suero y medicamento para poder sobrevivir. Este sábado falleció en el hospital, dejando viuda a su mujer Estella y huérfanos a sus cinco hijos. El lugar de su entierro, como todo lo que acompañó en vida a este ladrón de guante blanco, como a él le gustaba definirse, es secreto.
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