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Debates y firmas invitadas
Diez razones para cuestionar los actuales indices de impacto científico de las revistas académicas

    

Revista_Innovacion_72.indd 39 03/01/17 2:27 p.m. 4 ALEPH [ pp. 35-52 ] EL FACTOR DE IMPACTO Y EL FUTURO DE LAS REVISTAS ACADÉMICAS M. A. SANTOS REGO Y L. FERNÁNDEZ-RÍOS 41 Innovación Educativa, ISSN: 1665-2673 vol. 16, número 72 | septiembre-diciembre, 2016 | file:///C:/Users/Med/Downloads/Dialnet-ElFactorDeImpactoYElFuturoDeLasRevistasAcademicasE-6070631.pdf

Universidad de Santiago de Compostela, España Resumen Las revistas académicas son uno de los recursos para la diseminación del conocimiento científico, en los últimos años ha habido grandes cambios en cuanto a edición, valoración y jerarquización del mérito de las revistas. Esto se lleva a cabo a través de la política del factor de impacto. El objetivo del presente trabajo no es otro que el de realizar una reflexión crítica acerca del futuro de las revistas académicas. Nuestra reflexión se centra en la “patología organizacional” de la lucha por el factor de impacto como “mercancía” rentable. También se efectúan una serie de consideraciones acerca de la patología en la conducta de búsqueda de información para realizar toda suerte de publicaciones. La conclusión es que las publicaciones con factor de impacto tienen un futuro muy prometedor siempre que se produzcan cambios en la gestión de su dinámica científica



Crítica de las revistas académicas y patología organizacional

La teoría y práctica del estilo de pensamiento guiado por el factor de impacto constituye una “prisión psíquica” (Morgan, 1986, p. 199) llena de “trampas cognitivas” (Morgan, 1986, p. 230) para la carrera profesional de los investigadores. La patología organizacional del factor de impacto se manifiesta en la racionalización acrítica y aceptación irracional de la cultura política del factor de impacto. La búsqueda de índice de impacto ejerce una atracción fatal (Van Raan, 2005), o un encadenamiento fatal (Baudrillard, 1983/1990), que fuerza a los investigadores a un pensamiento unidimensional. El discurso de la patológica del factor de impacto se visibiliza a través de conceptos tales como carácter fatal de la burocracia (Weber, 1922/1978), “tendencia fatal” (Horkheimer y Adorno, 1947/1994, p. 169) en la industria cultural del factor de impacto. La cosificación del susodicho factor se impone y conquista, cada vez más, la mente de los investigadores. Las revistas de alta calidad, que son las que aportan factor de impacto a los autores, forman parte de un sistema de incentivos que puede llegar a ser perverso. La patología organizacional del factor de impacto presenta, para los objetivos del presente estudio, las siguientes manifestaciones. En primer lugar, es en este contexto de la cultura obsesiva por el factor de impacto, en donde los investigadores buscan el “oportunismo” organizacional. Luhmann (2010/2014) formula una perspectiva de la inclusión de orientaciones oportunistas en la teoría de la racionalidad de la acción; que aquí se aplica a la política personal y organizacional para conseguir factor de impacto. La racionalidad de la conducta para conseguir publicaciones en revistas con factor de impacto descansa sobre una “neutralización oscurecedora de otros aspectos valorativos de las consecuencias de la acción” (Luhmann, 2010/2014, p. 191). Estos “otros aspectos”, son las consecuencias negativas de la política y el negocio económico de la mercancía de las revistas de calidad y del factor del impacto. Esta política legitima y justifica comportamientos oportunistas de búsqueda por todos los medios: en este caso y en muchas ocasiones asociadas a la patología de la cultura política universitaria, el fin justifica los medios. De hecho, el comportamiento oportunista tiene “consecuencias disfuncionales” (Luhmann, 2010/2014, p. 192), esto es, contribuye a debilitar los valores académicos y a socavar la motivación de los investigadores. En segundo lugar, el índice de impacto implica un cálculo racional y planificado para conseguir el mérito y, como consecuencia, el reconocimiento académico. El estilo de pensamiento índice de impacto es un proceso conductual, cognitivo, motivacional y emocional acerca de cómo orientarse de forma exitosa en la carrera profesional dentro de una cultura universitaria (Fernández-Ríos y Rodríguez-Díaz, 2014). Ese estilo supone una “postura” (Giddens, 1984/1995, pp. 116-125) en la conducta de factor de impacto “situada” en el contexto académico. Se admite que el índice implica un cálculo táctico, racional y planificado por el anhelo de reconocimiento en el orden político universitario establecido. Los investigadores se van adaptando a “pretensiones de validez controvertidas” (Habermas, 1981/1984, p. 23), al percibir que no hay alternativa. En tercer lugar, el estilo de pensamiento índice de impacto tiene algo de acción irracional (Weber, 1922/1978). El marco de experiencia (Goffman, 1974/2006), el habitus (Bourdieu),

En sexto lugar, se halla el tema del pensamiento unidimensional focalizado en el factor de impacto. Sería algo similar a lo que llamamos “pensamiento estandarizado”. Los estándares del factor de impacto definen las propiedades y las características de la epistemología personal, y también de los artículos publicados en revistas de calidad. Un patrón de reconocimiento de méritos universitarios guiado por indicadores estandarizados de corte exclusivamente cuantitativo, genera en no pocas ocasiones un proceso de escribir, pensar y publicar lo políticamente correcto. El resultado de todo esto no es más que la tenencia de artículos con factor de impacto, publicados en revistas que lo tienen reconocido a través de procedimientos no siempre transparentes. El objetivo es el reconocimiento del mérito y la excelencia académica a través de estándares dudosos, movedizos e inciertos (Rottenburg, Merry, Park, y Mugler, 2015; Timmermans y Epstein, 2010). En séptimo lugar, está el hecho de que el mundo académico se ve condicionado por indicadores que son el reflejo de una cultura epistémica. Un indicador de factor de impacto es un estadístico que combina la objetividad científica establecida por esa política y que implica también un proceso evaluativo. Los rankings de publicaciones provocan una estandarización de epistemologías personales. El habitus y el dispositivo académicos establecen una racionalidad limitada. Esto se manifiesta en una epistemología personal, que se puede denominar “síndrome del ritualista social” (Merton, 1957/1980, p. 229) del factor de impacto, o el “monopolio cultural” (Horkheimer y Adorno, 1947/1994, p. 177), materializados en las revistas de calidad. Todo esto sirve para orientar la práctica de los científicos en el sentido de conformidad con las exigencias de cientificidad (Bourdieu, 2001/2003) políticamente establecidas. En octavo, y último lugar, encontramos la conducta vinculada a las citas. Que se puede ligar a un proceso normativo de construcción social de los mecanismos psicológicos para alcanzar la excelencia académica. La conducta de citar responde a un proceso semiótico de la interacción entre características del autor, de su formación y del campo disciplinar en que opera (Tahamtan, Afshar, y Ahamdzadeh, 2016; Wouters, 2016). Para resultados similares, diferentes investigadores elaborarán conjuntos de citas que siguen pautas desiguales. Esto responde, en buena medida, a las “identidades citacionales” (De Bellis, 2009) de cada publicación. Las citas no implican necesariamente impacto o influencia social. Los trabajos citados establecen el vínculo entre el trabajo actual y los conocimientos históricos relevantes para dicho tema (Garfield, 1979). Cuando la calidad de los artículos se evalúa considerando la cantidad de veces que son citados, Moed (2005, p. 26) habla de perspectiva citacionista. La conducta de citas de artículos, no siempre es tan objetiva como parece. Se puede manipular. Lo cual saca a relucir el tema de los “colegios invisibles” (Crane, 1972; Cronin, 2005). En realidad, las citas se parecen a un campo de lucha en el que unos investigadores tratan de controlar a otros. Artículo no citado, trabajo que no entra en el factor de impacto. Esta patología da lugar a algo que bien se podría llamar sociología clínica del proceso de citación.
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